Teoría del Conocimiento, Empirismo y Generación del 27

Classé dans D'autres langues étrangères

Écrit le en français avec une taille de 6,41 KB

Teoría del conocimiento de Hume

La teoría del conocimiento de Hume distingue entre dos elementos fundamentales:

  • Impresiones: Son las percepciones más intensas, las primeras en llegar a la mente. Son mucho más vivas, perfectas e inmediatas que las ideas.
  • Ideas: Son las representaciones de las impresiones en la mente. Son menos intensas y se distinguen por la fuerza con que aparecen.

Las ideas pueden ser formadas por el recuerdo o la imaginación.

Leyes de asociación de ideas

  • Ley de semejanza: Unir las impresiones o ideas que se parecen (por ejemplo, una pintura y el original).
  • Ley de contigüidad: Unir una idea a una impresión y viceversa (por ejemplo, herida y dolor).
  • Ley de causalidad: Organizamos ideas bajo la forma causa-efecto (si vemos fuego, esperamos la impresión de calor).

Empirismo radical

Solo son verdaderas ideas aquellas que tienen en su base una impresión; si no, son fruto de una ficción.

Tipos de conocimientos

  • Relaciones de ideas: Aquellos juicios cuya verdad es universal, necesaria y a a priori (juicios analíticos). Es un conocimiento obtenido combinando y relacionando ideas independientemente de los hechos (matemáticas y lógica).
  • Cuestiones de hecho: Aquellos juicios cuya verdad tiene que ser comprobada empíricamente, a posteriori. Son conocimientos referidos a hechos y datos de experiencia que solo ofrecen probabilidad (juicios sintéticos), como la física.

Crítica de la causalidad y de la sustancia

No puede haber conocimientos de hechos futuros puesto que no podemos tener impresiones ni recuerdos del futuro. Contamos con la creencia constante de que en el futuro se producirán ciertos hechos; estas creencias están basadas en una inferencia causal.

Nuestra certeza absoluta es suposición y creencia, y proviene de la experiencia. Anteriormente, nuestra certeza subjetiva se apoyaba en una creencia, era hábito o costumbre. Podemos pasar de una impresión a otra, pero no de una impresión a la experiencia del mundo exterior. Para Hume, la relación de causalidad no podría justificar la existencia de una realidad exterior a mis propias impresiones.

La existencia de Dios y la idea del yo

Dios sería el causante de las impresiones e ideas que tengo, pero esto sería aplicar indebidamente la causalidad. Por tanto, no podría justificarse la existencia de Dios porque no se puede ir más allá de las propias impresiones, ya que son el límite de nuestro conocimiento.

Ninguna idea es permanente, sino que suceden unas a otras ininterrumpidamente. No existe el yo como sustancia distinta de las impresiones e ideas; es un conjunto de impresiones conectadas por nuestra memoria. Estas críticas conducen a Hume al fenomenismo (solo conocemos impresiones y la realidad queda reducida a ellas) y al escepticismo.

Ética: el emotivismo moral

El emotivismo moral critica al racionalismo moral. Para este último, la distinción entre el bien y el mal está basada en la razón y el entendimiento; para el emotivismo moral, los juicios morales no pueden ser juicios de razón. El motor de la acción es el sentimiento moral, basado en la naturaleza humana. Solo los sentimientos impiden o determinan nuestra acción.

Las ideas morales tienen su origen en impresiones de reflexión (pasiones o emociones) como el placer o el dolor. La virtud es aquello que produce placer, mientras que el vicio produce dolor.

La posición de Hume es utilitarista moral, donde es necesario ser desinteresado y buscar el placer para todos, huyendo del individualismo y del relativismo.

Autores de la Generación del 27

Federico García Lorca

Era el más popular y carismático (líder) de todos. Se distinguen dos etapas:

  • 1ª etapa (1921-1925): Poemas de tono popular y narrativos que cuentan una historia, identificados con la cultura de Andalucía, siendo un canto a sus raíces (Romancero gitano).
  • 2ª etapa (1929-1936): Poeta en Nueva York. Aparece un Lorca innovador y surrealista, caracterizado por la original fusión de lo culto y lo popular, y la creación de símbolos y metáforas.

Vicente Aleixandre

Obtuvo el Premio Nobel en 1977. Se podría decir que era el poeta más completo, ya que en él encontramos poesía vanguardista y metafísica. Era ingeniero, pero por una pulmonía mal curada se quedó en España (Espadas como labios, de su primera etapa, con el tema del amor visto desde diferentes perspectivas; y Diálogos del conocimiento, de su última etapa, con reflexión sobre la propia vida y la aceptación de la vejez).

Pedro Salinas

Se exilió en EE. UU., donde murió. Representa la poesía amorosa («si tiene sentido nuestra vida es por el amor», Razón de amor a ti debida). Tiene una clara influencia de Juan Ramón Jiménez.

Jorge Guillén

Representa la poesía filosófica y reflexiva, siendo una poesía profunda, religiosa y filosófica.

Rafael Alberti

Representa la poesía política reivindicativa; utiliza la poesía como arma arrojadiza. En 1975 vuelve a España, pero se había pronunciado abiertamente contra el bando nacional (Sobre los ángeles, etapa vanguardista; Minero en tierra, con el que ganó un Premio Nacional de Literatura).

Dámaso Alonso

Representa al filólogo. Realizó los estudios sobre Góngora y fue director de la RAE durante los años 40. Fue quien convoca el congreso y publica Hijos de la ira (niños nacidos durante la guerra civil), donde responsabiliza a Dios como culpable de la guerra (Poemillas de la ciudad).

Gerardo Diego

Representa al poeta más vanguardista. Intentó todos los ismos (Manual de espumas, poesía vanguardista; Élices).

Luis Cernuda

Sevillano, con una lírica muy diversa y rica. Representa la tradición anglosajona en la Generación del 27. Pertenece a una poesía más arriesgada y rompedora. Tras la guerra se exilió. Es un poeta que aún está por descubrirse; habla de sí mismo, la frustración, la sociedad y el yo poético (Donde habite el olvido).

Entrées associées :