Expansión imperialista y colonialismo en Asia
La expansión imperialista en Asia
El objetivo inicial era establecer factorías comerciales, hasta que en el último tercio del siglo XIX se impulsó una conquista, favorecida por la apertura del canal de Suez.
Se observan diferencias: participan nuevas potencias imperialistas (Rusia, Japón y EE. UU.), que no pretendieron un control territorial efectivo, sino financiero y económico.
El Imperio ruso
El Imperio ruso inició la penetración en Siberia mediante la construcción del Transiberiano hasta Vladivostok. Chocó con los intereses imperialistas japoneses en la región de Manchuria y en la isla de Sajalín; Rusia sufrió una importante derrota en la guerra ruso-japonesa.
Los avances rusos en el Turquestán agudizaron la hostilidad con el Reino Unido.
El Imperio británico
La India fue el objetivo preferente de los británicos. La revuelta de los cipayos (1857-1858) obligó a cambiar los métodos de la administración colonial: la Corona asumió directamente la administración a través de funcionarios británicos o hindúes.
Se creó el protectorado de Birmania, lo que provocó la reacción francesa y la firma de una serie de tratados que fijaron las fronteras de los territorios.
El Imperio francés
Una flota francesa intervino en la Cochinchina y ocupó el delta del Mekong. El rey de Annam firmó un tratado en el que le concedía tres provincias orientales de Cochinchina, incluida Saigón.
China y las rivalidades internacionales
China fue el principal objetivo comercial de las potencias europeas, EE. UU. y Japón. La oposición del gobierno chino a abrir su territorio al comercio extranjero no impidió el desarrollo del contrabando. Cuando el débil gobierno chino intentó controlar la entrada de opio en su país, los británicos fueron a la guerra: las guerras del opio (1840-1842, 1856, 1858) contribuyeron a la apertura de puertos chinos a los productos extranjeros, provocaron la ruina de los comerciantes autóctonos y la fuga de gran cantidad de dinero.
Se permitió a las potencias extranjeras establecer colonias propias en las ciudades principales y controlar sus aduanas. Las grandes potencias controlaron las bases comerciales y áreas de influencia para explotar algunos recursos. En 1911 una revolución acabó con la dinastía manchú y se proclamó la república, pero la inestabilidad política se mantuvo.
Consecuencias históricas del colonialismo
Para las metrópolis
- El colonialismo consolidó la segunda revolución industrial y contribuyó a elevar el bienestar de la población.
- Fomentó el proteccionismo al delimitar mercados exclusivos para cada país.
- Proporcionó estabilidad política.
Para las colonias
- Se establecieron fronteras que originaron un nuevo mapa mundial.
- La resistencia a los colonizadores dio lugar a la aparición de grupos políticos nacionalistas.
- Los europeos practicaron la «economía del pillaje»: explotar al menor coste posible unos inmensos territorios que tenían abundantes recursos naturales.
- Las mejores tierras se dedicaron al monocultivo de productos para abastecer a las metrópolis.
- Se impuso un sistema de plantaciones que obligaba a los indígenas al trabajo forzoso.
- Se equipó a las colonias con ferrocarriles, carreteras, puertos y cables telegráficos para permitir la explotación de los recursos.
- Impusieron sus monedas, sus sistemas de impuestos y elevaron las tarifas aduaneras.
- La población creció debido a la introducción de mejoras sanitarias.
- Las desigualdades sociales aumentaron y la sociedad se transformó con nuevos grupos.